Cantauravive

NO MÁS IMPUNIDAD… ¡NUNCA MÁS OTRA MASACRE !

Archive for octubre 2010

Hoy se cumplen 28 años de la llamada masacre de Cantaura

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Están bien adelantadas las exhumaciones iniciadas por orden de la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, el 10 de octubre de 2009, como parte de la investigación de la masacre de Cantaura, ocurrida el 4 de octubre de 1982.

Así lo informó Rafael Hurtado, abogado de los sobrevivientes y familiares de las víctimas y directivo de la Federación Nacional de Defensa de los Derechos Humanos de Venezuela (Fenaddeh).

Hace 28 años, 23 guerrilleros miembros del Frente Américo Silva fallecieron en la masacre ocurrida en Los Changurriales del Morocho Evans de Cantaura, cuando cuatro aviones de la Fuerza Aérea les lanzaron 17 bombas.

Hurtado dijo que hasta ahora se han exhumado 16 de los 23 cadáveres y aún falta cinco.

También hay que precisar dónde están los verdaderos restos de José Isidro Zerpa Colina, pues hay dudas con el cadáver exhumado el 19 de noviembre de 2005 en el cementerio de El Tigre.

Dijo que los restos fueron llevados a la medicatura forense de Caracas y no coincidieron con las características de su edad, sexo y estatura.

Las exhumaciones
Hurtado señaló que entre los 16 cadáveres exhumados figuran los de Carlos Hernández Arzola y Nelson Pacin Collazzo, desenterrados en el cementerio general del sur de Caracas, el 15-10-2009.

El 16 de octubre de 2009 se hizo otro tanto en el mismo cementerio con los restos de Eusebio Ricardo Martel Daza. El 12 de noviembre del mismo año con los de José Alberto Zambrano Mira y Enrique José Márquez Velásquez, en el cementerio municipal de Cumana.

Luego, el 25 de noviembre exhumaron los cadáveres de Beatriz del Carmen Jiménez y Carmen Rosa García, en el cementerio municipal de Casanay, Sucre.

El 9 de diciembre a Idelmar Lorenzo Morillo, en el cementerio municipal de Puerto Cabello y el 16 de diciembre a Euménides Isoída Gutiérrez Rojas, en el campo santo de Guanta.

El 17 de diciembre exhumaron a Sorfanny Alfonzo y a Julio César Farías en el camposanto de Puerto La Cruz, el 22 de enero de 2010 a Roberto Catire Rincón Cabrera, en Maracay y el 29 de enero a Luis José Gómez en Anaco.

El 16 de marzo extrajeron el cuerpo de Emperatriz Guzmán Cordero del cementerio de Aguasay, estado Monagas, y el 27 de mayo el de Rubén Alfredo Castro Batista, en La Guaira. El más recientes fue el de Jorge Luis Becerra Navarro, en el camposanto de Ciudad Bolívar, el 30 de septiembre.

Hurtado dijo que aún falta por exhumar los cuerpos de María Luisa Estévez Arranz, Mauricio Tejada, Antonio María Echegarreta Hernández, Diego Alfonzo Carrasquel y Baudilio Valdemaro Herrera Veracierta.

Zobeida Salazar
Diario El Tiempo

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Written by cantauravive

octubre 6, 2010 at 8:51 am

Publicado en Nota de Prensa

A 28 años de la masacre de Cantaura

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Nos están atacando coño!”, expresó “El Camarita” la mañana del 4 de octubre de 1982 después de percatarse de las primeras bombas que “cayeron justo donde hacían las arepas y se colaba en cafecito” de los militantes revolucionarios que integraban el Frente Guerrillero Américo Silva.

Se trataba de un ataque artero, en el que participaría la Fuerza Armada Nacional (FAN) y la antigua DISIP, a las órdenes del Gobierno copeyano de Luis Herrera Campins, quien se encargó de presentar la Masacre de Cantaura como un enfrentamiento armado entre “Bandoleros” con el Ejército venezolano.

Lo cierto es que en el “enfrentamiento”, donde participaron más de 1200 hombres de la FAN y 400 de la DISIP, cayeron 23 mártires revolucionarios apertrechados en los Changurriales del Morocho Evans, 13 de los cuales presentan tiros de gracia (en la nuca), según las investigaciones que lleva a cabo actualmente el Ministerio Público después de 28 años de extremo silencio.

La operación la ejecutaría, según el testimonio de algunos sobrevivientes, el propio Henry López Sisco, también autor material de la Masacre de Yumare, ocurrida el 6 de mayo de 1986, durante la administración de Jaime Lusinchi.

Hoy, al cumplirse 28 años de esa Masacre, los familiares aspiran que sea en la Revolución Bolivariana cuando se haga justicia y encarcele a los culpables, incluyendo aquellos que, siendo parte del partido Bandera Roja, crearon las condiciones para infiltrar al Frente Américo Silva y así precisar las coordenadas en las que se encontraban los combatientes aquella mañana del 4 de octubre.

Los cadáveres serían trasladados en bolsas negras herméticamente cerradas a la morgue del hospital central de El Tigre, estado Anzoátegui, (a pocos kilómetros de Cantaura), donde el Anatomopatólogo, Edgar Morillo, le “practicaría la autopsia” a cada uno de los cadáveres. Sin embargo, se constató que ese sitio no poseía la infraestructura necesaria para llevar a cabo 23 autopsias en un solo día, tarea que no la puede realizar tan sólo un anatomopatólogo.

Según una nota del Correo del Orinoco, En la Masacre de Cantaura cayeron 23 militantes revolucionarios que tomaron las armas en Venezuela como una forma de lucha ante la fuerte represión que se desató en el país una vez firmado el pacto de Punto Fijo. Los familiares y allegados de las víctimas, no tienen palabras para describir la crueldad con la que asesinaron a esos mártires, aunque después de 28 años, algunos han hecho el esfuerzo de hablar del caso en exclusiva para ese diario de circulación nacional

Los elementos de convicción que aparecen como parte de las investigaciones confirman parcialmente las hipótesis de los familiares. El Fiscal Yoni Méndez, designado para el caso, asegura que se han localizado heridas por armas de fuego en diferentes partes de los cuerpos que hasta ahora se han exhumado. “A mi esposo lo mató la Disip”, dijo Elia Oliveros, viuda de Carlos Arzola, también masacrado en la operación.

Los familiares de las víctimas también coinciden en que los y las mártires caídos esa mañana lucharon por el socialismo que hoy encarna el Comandante en Jefe de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías. ¡Honor y Gloria!
Los y las mártires
Roberto Antonio Rincón Cabrera, (El Catire, Primer Comandante del FAS);
Enrique José Márquez Velásquez (Segundo Comandante);
Emperatriz Guzmán Cordero, (Chepa, Tercera Comandante) Para el momento de la
Sor Fanny Alfonzo Salazar (Patricia, Miembro de la Comandancia);
Carlos Jesús Arzola Hernández;
José Miguez Núñez, (Rivas y el españolito);
Mauricio Tejada, (Plaza)
Carmen Rosa García, (Rosi);
Ildemar Lorenzo Morillo;
Carlos Alberto Sambrano Mira; (Jaime)
María Luisa Estévez Arranz (Natalia);
Antonio María Echegarreta Hernández;
Beatriz del Carmen Jiménez, (Maira);
Baudilio Valdemar Herrera Veracierta;
Jorge Luis Becerra Navarro, (Gilberto);
Eumennedis Ysoida Gutiérrez Rojas,
Diego Alfredo Alfonso Carrasquel;
Luis José Gómez;
Eusebio Martel Daza
Rubén Alfredo Castro Batista;
Nelson Antonio Pacín Collaso;
Julio César Farías Mejías y
José Ysidro Zerpa Colina.

¡Patria Socialista o Muerte!

¡Venceremos!

Prensa PSUV

Written by cantauravive

octubre 5, 2010 at 9:34 am

Publicado en Nota de Prensa

¡No olvidaremos la masacre de Cantaura! A 28 años de la cruel masacre

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Son muchos los cómplices y responsables de la Masacre de Cantaura

Esa nefasta mañana de aquel 4 de octubre muchos de los jóvenes en aquel campo oriental cayeron, unos muertos y masacrados por las bombas derramadas por los broncos de fuerza aérea, y los que aún quedaron con vida fueron rematados, ajusticiados en una inhumana cacería ejecutada por la Disip; como brutal y criminal saldo quedaron los cadáveres de 23 jóvenes caídos bajo la represión del gobierno “Social Cristiano” de Luís Herrera Campins, ese que se daba golpes de pecho en las misas domingueras de las urbanizaciones burguesas de Caracas y el mismo que levantó un monumento dizque a la paz, en una colina trujillana.

No debemos, ni podemos olvidar que hoy, cuando se cumplen 28 años de la cruel masacre de Cantaura, sus mismo correligionarios de Bandera Roja forman parte de una ensalada agria y maloliente de políticos corrompidos, donde se confunden con la derecha más rancia criolla, a la que los medios de comunicación entreguistas llaman “Coordinadora Democrática”, organización esta en la cual -como irónica aberración de la historia-, también forma parte destacada el partido del Presidente que ordenó la Masacre de Cantaura.

¿Cómo podemos ahora interpretar esta nueva comunión de ideas de Bandera Roja con los mismos que asesinaron a los jóvenes estudiantes en Cantaura? Sería muy interesante averiguar si este pacto es algo nuevo, ¿o arranca desde aquel 4 de octubre de 1.982? Porque tampoco es nuevo lo que presume el conglomerado conciente y de auténticos revolucionarios desde entonces, solo que el silencio se ha hecho cómplice y esa verdad de la traición delatora por parte de los cabecillas de Bandera Roja, está por averiguarse, y esta debe ser la oportunidad mas propicia para delatar tal complicidad como traición a la revolución que hoy renace, que no es otra, sino la misma que aquellos jóvenes un desgraciado día caídos en las soleadas tierras de Cantaura andaban buscando robustecer.

Y al concluir este pequeño relato, se me hace obligante recordar lo dicho por el Camarada y hoy Vice Presidente José Vicente Rangel en acto de homenaje a los caídos en Cantaura el año 2.003 en Caracas y al hacer referencia a Bandera Roja, dijo: “Y seguro que no estarían con la actual Bandera Roja, jamás estarían al lado de A.D y de COPEI (porque fue el gobierno de COPEI el que los masacró), jamás estarían al lado de Fedecamaras, ni de la CTV, jamás estarían al lado del imperio norteamericano. El partido Bandera Roja traicionó a la esperanza y a la ilusión de ese grupo de jóvenes estudiantes ese día tenebroso para la juventud venezolana”.

Nos permitimos agregar a lo dicho por el Vice Presidente, que los falsos seudo líderes de papel de Bandera Roja, no solamente traicionaron a los jóvenes masacrados vilmente en Cantaura, sino que también traicionaron a toda la juventud venezolana al tener que presumirse por obligante mandato revolucionario, que ellos fueron los delatores de los jóvenes de Cantaura. Qué bonito y enaltecedor fuera, que ahora también hubiera la posibilidad de levantar, no un monumento costoso, desporproporcionado y sin gracia como el levantado por Luis Herrera en Trujillo, sino algo humilde, pero digno de los mártires de Cantaura, que también son los mártires de toda Venezuela como lo fueron también los de Yumare, los del Amparo y tantos mas caídos en la larga lucha por la Liberacón Nacional y el Socialismo.
Los hechos

El 4 de octubre de 1982 a las 5.30 am, aviones Canberra y Bronco de la Fuerza Aérea Venezolana, cuatrocientos hombres de la Fuerza Armada Nacional y decenas de efectivos de la Disip procedieron a atacar un campamento donde 40 ciudadanos efectuaban una reunión del Frente Américo Silva del partido Bandera Roja, para ese entonces revolucionario. La reunión se efectuaba cerca de Cantaura, en el estado Anzoátegui, oriente de Venezuela. ¡Fue una emboscada que acabó con la vida de hombres y mujeres de entre 16 a 30 años!

Investigaciones posteriores revelaron que este hecho fue una operación de exterminio, a pesar de que el movimiento guerrillero armado venezolano ya estaba prácticamente extinguido. La mejor prueba de esto es que, de los 23 cadáveres, 14 presentaban tiros en la nuca: habían sido rematados estando heridos. Un modus operandi que también se repitió en las masacres de Yumare, Caño Las Coloradas y el Caracazo.

Aquel horrendo genocidio fue llevado a cabo durante el gobierno del socialcristiano Luis Herrera Campins, quien avaló la masacre llevada a cabo por la Disip, capitaneada por Henry López Sisco, quien se ufana de tener más de 200 muertos en su haber. Contó con el vistobueno del ministro de Relaciones Interiores de entonces, Luciano Valero, del gobierno estadounidense de ese momento -presidido por Ronald Reagan- y de los organismos internacionales, incluyendo a la Iglesia Católica. López Sisco hoy está imputado por la justicia venezolana pero huyó de ésta.

Testimonios
Incluye una entrevista con el periodista Alexis Rosas, autor del libro “La masacre de Cantaura”, quien indica que estos hechos permanecen impunes aún cuando otras masacres, como la de Yumare, están en plena investigación. Opina que el entonces director de la Disip, Henry López Sisco, está altamente involucrado. Cree que la principal finalidad de esta masacre era intimidad a los movimientos de izquierda de aquel entonces, que estaban perfectamente legalizados, y que el asunto pudo resolverse pacíficamente dada la poca cantidad de guerrilleros que aún quedaban en armas en aquel momento de la historia. Afirma que este hecho impactó profundamente a la colectividad del oriente del país, debido a la forma tan bárbara como se realizó. “Hubo mucho rechazo por ese crimen; se creó el efecto contrario al que se buscaba”. En el hospital de El Tigre, donde fueron llevados los cadáveres, los médicos insultaron a los efectivos de las Fuerzas Armadas al ver lo ocurrido.
También es entrevistado Rafael Hurtado Bravo, directivo en aquel entonces de la Federación Nacional de Defensa de los Derechos Humanos en Venezuela (Fedanev) y autor del libro “Cantaura: La masacre anunciada”, quien explica que muchos de los fallecidos, que habían quedado heridos o mutilados tras el bombardeo, fueron ajusticiados con tiros en la boca o en la nuca. No se les permitió rendirse. Señala que en su libro hay imágenes y fotos que demuestran esto. Está seguro de que los efectivos de la Brigada de Intervención de la Disip son altamente responsables. Denuncia que algunos de quienes participaron en el bombardeo siguen en las Fuerzas Armadas hoy, con altos cargos. “El caso fue reabierto por la Fiscalía, pero no se le está dando el tratamiento necesario”. Está seguro de que son culpables el ex ministro Luciano Varelo, el fallecido general de división Vicente Narváez Churión (quien dirigió los ataques), Remberto Uzcátegui (director de la Disip en aquel momento) y al propio Luis Herrera Campins, entonces Presidente de la República.
Se incluyen entrevistas a Alejandro Velásquez (combatiente y sobreviviente de la masacre, quien narra como el campamento fue bombardeado y ametrallado) y a Manuel González Meyer, dirigente de Bandera Roja cuando ocurrió la masacre, quien explica el contexto histórico y señala: “Es la acción represiva de mayor magnitud desde finales de los años setenta y ochenta”, tomando en cuenta la magnitud, la cantidad de ajusticiados y el ensañamiento con el que se produjo la masacre. Pide se reivindique la memoria de jóvenes que fallecieron, gente proveniente de los sectores campesino, estudiantil y obrero que dejaron sus casas y sus familias para incorporarse a la lucha armada.Meyer señaló en una entrevista posterior en el programa “En Confianza” del 4 de octubre de 2007 que, durante la operación, un grupo de soldados fueron capturados por guerrilleros del frente. Uno de ellos intenta desarmar a los guerrilleros y resulta muerto, pero los demás soldados simplemente son desarmados y dejados en libertad por los guerrilleros, ello a pesar de que muchos de sus compañeros ya habían sido asesinados, lo que demuestra la actitud de los combatientes de Bandera Roja en contraste con los del Ejército de ese entonces.

Este pueblo bolivariano no vive a espaldas de nuestro pasado! ¡No volverán! ¡No pasarán! ¡No olvidaremos!

Lista de fallecidos
Roberto Antonio Rincón Cabrera, C.I. 3744667
Emperatriz Guzmán Cordero, C.I. 5594514
Carmen Rosa Rojas García, C.I. 8439107
Sor Fanny Alonso Salazar, C.I. 4007405
José Miguel Núñez, C.I. 6917900
Mauricio Tejada, C.I. E81313741
Enrique Márquez Velásquez, C.I. 4183845
Carlos Jesús Hernández Arzola, C.I. 4584280
Idemar Lorenzo Castillo, C.I. 7478381
Luisa Estévez Arranz
Baudilio Herrera Veracierto
José Luis Becerra Navarro
Eumenedis Ysoida Gutiérrez Rojas
Diego Alonzo Carrasquel
Luis José Gómez
Antonio María Echegarreta
Eusebio Ricardo Martel Daza
Rubén Alfredo Castro Batista
Nelson Antonio Pacín Callazo
Carlos Alberto Zambrano Mira
Beatriz del Carmen Jiménez
Julio César Faría Mejía

Germán Morillo Villasmil/Alejandro Dugarte/elpueblosoberano.net

Written by cantauravive

octubre 4, 2010 at 4:56 pm

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Masacre de Cantaura: negándonos a callar lo que sabemos

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Hoy 4 de octubre se cumplen 28 años desde que un operativo militar, por tierra y por aire, asesinó a 23 personas que deliberaban en un campamento guerrillero la posibilidad de reincorporarse a la actividad legal. Aquel suceso pasó a la historia con el nombre de “Masacre de Cantaura” y forma parte de las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el país en la década de los años 80.

En 1999, al asumir el poder un gobierno que representaba un profundo recambio burocrático institucional, con justeza declaró que todos y cada uno de estos delitos iban a ser investigados y sancionados. Tanto en los hechos de Cantaura, como en las masacres de Yumare (08-05-86), Amparo (28-10-88) y Caracazo (27-02-89), los hechos fueron investigados por la justicia militar con el objetivo de preservar su impunidad y exculpar a sus responsables. Por ello uno de los avances de la nueva Carta Magna, aprobada tras un proceso constituyente, fue la de establecer, artículo 261, que “La comisión de delitos comunes, violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, será juzgada por los tribunales ordinarios. La competencia de los tribunales militares se limita a delitos de naturaleza militar”. De esta manera, los familiares de las víctimas de Yumare y Cantaura han logrado que el Ministerio Público reabra sus casos, canalizándolos por los tribunales ordinarios y ordenando diferentes actuaciones procesales.

Sin embargo lo que parece una clara voluntad política en saldar las deudas de justicia con los crímenes del pasado se ha venido contradiciendo con los hechos. Un extraño silencio, muy parecido a la complicidad, se escucha en esos sectores que hasta ayer eran enfáticos en la crítica a la impunidad en la masacre contra los integrantes del Frente Américo Silva, acerca de la candidatura y posterior elección de uno de sus autores materiales confesos a la Asamblea Nacional. Como recordaremos el ciudadano Roger Cordero Lara fue postulado para el circuito 2 del estado Guárico por parte del PSUV. Cordero hizo campaña electoral codo a codo con Oscar Figuera, Secretario General del PCV candidato a voto lista por el mismo estado, el cual he recordado en diferentes momentos la lista de mártires comunistas asesinados por la “cuarta república”. Salvo dos o tres excepciones, el grueso de los llamados medios comunitarios no alertaron sobre esta situación, y el desconcierto es mayúsculo ante la inexplicable ausencia de un señalamiento por parte del Comité de Víctimas de Cantaura.

Si este mutismo es preocupante, las justificaciones son más escandalosas. En una entrevista realizada por la periodista Sebastiana Barráez para el semanario Quinto Día, y publicada el pasado 01-10-10, el otrora fogoso dirigente estudiantil y hoy vicepresidente de la República, Elías Jaua, justificaba la participación de Cordero Lara bajo la tesis de la obediencia debida: “A un piloto lo mandan a un objetivo determinado. Los responsables de ordenar la masacre, están precisamente del lado de la mesa de la ultraderecha”. La obediencia debida, justificación de todos los torturadores y asesinos en las dictaduras del cono sur, es rechazada en nuestra Constitución, artículo 25: “Todo acto dictado en ejercicio del Poder Público que viole o menoscabe los derechos garantizados por esta Constitución y la ley es nulo, y los funcionarios públicos y funcionarias públicas que lo ordenen o ejecuten incurren en responsabilidad penal, civil y administrativa, según los casos, sin que les sirvan de excusa órdenes superiores”.

Albert Camus estableció, en su discurso de recibimiento del Premio Nobel, dos premisas del oficio de escritor que hacemos profundamente nuestras: la negativa a mentir sobre lo que se sabe y la resistencia a la opresión. Hay quienes ostentan el adjetivo de defensores y defensoras de los derechos humanos y utilizan su condición como un trampolín, denunciando sólo las violaciones que puedan capitalizar políticamente. La justicia no es un arma que se esgrime contra un bando a favor de otro. Por eso hoy, desde Provea, solicitamos a la nueva Asamblea Nacional que realice los procedimientos administrativos para levantar la inmunidad parlamentaria del diputado Roger Cordero Lara, con el fin de facilitar las investigaciones sobre la Masacre de Cantaura. Pero con el mismo énfasis, pedimos que dicho mecanismo sea también aplicado contra otro funcionario electo acusado de presuntas violaciones al derecho a la integridad y el derecho a la vida. Hablamos de José Sánchez “Mazuco”, diputado electo por el circuito 5 del estado Zulia, denunciado por su presunta participación en las torturas y asesinato, como funcionario policial, en contra del agente del DIM Vicente Macías. Debe ser un tribunal, ajustado al debido proceso, el que dictamine su culpabilidad o no en el crimen, ajeno a la protección otorgada por su investidura parlamentaria.

En el 28 aniversario de la Masacre de Cantaura Provea también ha exigido que el expediente sobre el caso sea desclasificado y de acceso público; un pronunciamiento de la Defensoría del Pueblo sobre el diputado Roger Cordero así como la finalización y divulgación de la investigación prometida por la “Comisión Especial para Investigar los Asesinatos y Desapariciones en los años 60, 70 y 80”. Nuestra palabra de solidaridad y aliento para todos los familiares y conocidos de aquellas 23 personas asesinadas por la espalda en Cantaura, un nefasto 4 de octubre de 1982.

Rafael Uzcátegui
Coordinador del Área de Investigación de Provea

investigación@derechos.org.ve
http://www.derechos.org.ve

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octubre 4, 2010 at 4:43 pm

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Hoy se cumplen 28 años de la Masacre de Cantaura

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Al cumplirse 28 años, los familiares esperan que se haga justicia contra los principales responsables de este hecho

El pasado 10 de octubre, La doctora Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República, visitó el campamento de los Changurriales del Morocho Evans, en la ciudad de Cantaura, jurisdicción del Municipio Freites

Sólo cinco exhumaciones faltan por hacer, del los 23 cuerpos del Frente Américo Silva, caídos durante la denominada Masacre de Cantaura, ocurrida el pasado cuatro octubre de 1982, así lo informó Rafael Hurtado, abogado de los sobrevivientes y familiares de la víctimas.

Hurtado resaltó que al cumplirse 28 años, por primera vez un gobierno toma en cuenta este hecho, que acabó con la vida de guerrilleros, a quienes la “Operación Exterminio”, dirigida por el Ejercito y la Disip, no les respetó sus derechos constitucionales.

Rafael Hurtado, también fundador de La Federación Nacional de Defensa de los Derechos Humanos de Venezuela (Fenaddeh), destacó que gracias el trabajo hecho por la Fiscalía General de la República, dirigida por Luisa Ortega Díaz, las investigaciones se han adelantado.

Al mismo tiempo, señaló que la mayoría de los cuerpos exhumados presentaron tiros de gracias, lo cual indica que Luis Herrera Campins, presidente en esa época, Luis Narváez Churión, ministro de la Defensa, Luciano Valero, ministro de Interior, el General José Dionisio Murga Cabrices, comandante de la Quinta División de Infantería de Selva y el comisario Henry López Sisco, jefe de la Brigada de Intervención de la Disip, entre otros, cometieron un crimen en contra de los combatientes.

Descubrimientos
Entretanto, mencionó que hasta la fechan han exhumado los cuerpos de Carlos Hernández Arzola y Nelson Pacin Collazo, 16 de Octubre del 2009 le tocó al camarada Eusebio Ricardo Martel Daza, todos en el Cementerio General del Sur en Caracas.

Luego, 12 de Noviembre del 2009 exhumación de los camaradas José Alberto Zambrano Mira y Enrique José Márquez Velásquez en el Cementerio Municipal de Cumaná, 25 de Noviembre del 2009 fueron Beatriz del Carmen Jiménez y Carmen Rosa García en el Cementerio Municipal de Casanay, todos en estado Sucre.

Posteriormente, 09 de Diciembre del 2009 Ildemar Lorenzo Morillo, en el Cementerio Municipal de Puerto Cabello, en el estado Carabobo. 16 de Diciembre del 2009 sacaron el cuerpo de Euménides Isoida Gutiérrez Rojas en el Cementerio Municipal de Guanta, en el estado Anzoátegui.

17 de Diciembre del 2009 fue la exhumación de los camaradas Sorfanny Alfonzo y Julio Cesar Farías, en el Cementerio de Bello Monte, Puerto La Cruz. El 22 de Enero de este año, le tocó el turno a comandante Roberto Catire Rincón Cabrera, en el Cementerio Metropolitano de Maracay, estado Aragua.

Y los últimos, hasta la fecha, fueron entre el 29 de Enero con la del camarada Luis José Gómez, en el Cementerio Municipal de Anaco; 16 de Marzo del 2010 el comandante Emperatriz Guzmán Cordero, en el Cementerio Municipal de Aguazay, estado Monagas; 27 de Mayo del 2010 de Rubén Alfredo Castro Batista, en el Cementerio Municipal de La Guaira, estado Vargas. Y 30 de Septiembre del 2010 con el descubrimiento de Jorge Luis Becerra Navarro, en el Cementerio Jobo Liso, de Ciudad Bolívar, estado Bolívar.

Falta desterrar los restos de María Luisa Estevez Arranz, Mauricio Tejada, Antonio María Echegarreta Hernández (Caracas), Diego Alfonzo Carrasquel, Baudilio Valdemaro, (Barcelona).

Incógnita
Para finalizar, Hurtado añadió que el cuerpo del combatiente José Isidro Zerpa Colina (Barinas), fue exhumado el 19 de Noviembre del 2005, en el Cementerio Municipal de El Tigre, pero los restos fueron llevados a la Medicatura Forense de Caracas, donde se informó que no coinciden con las características de edad, sexo ni estatura, así como el cadáver tiene un clavo de platino en un fémur que nunca fue implantado en el cuerpo del combatiente. Por lo tanto, siguen tras la ubicación del entierro de Zerpa.

DUNISSE SOSCÚN
NUEVA PRENSA DE ORIENTE

Written by cantauravive

octubre 4, 2010 at 4:42 pm

Publicado en Nota de Prensa